Publiqué en el sonoblog mis sensaciones sobre el fin del Festival Cervantino 2008. Claro, desde mis afanes dentro del equipo organizador. No me gusta hacer tan públicas mis celebraciones ultra privadas, así que busqué hacer un texto más bien general. Todo eso porque regresé a la Ciudad de México. El Cervantino, para los que no lo conozcan, sucede en Guanajuato.