Pater, ardere, mater
He aquí el primer envío flamígero in stretto. El espacio EXCESIVAMENTE personal de mi blog del que hable mucho antes de lograrlo. Proceder con cautela. Aquí se puede encontrar lo que uno no vino a buscar...
La casa paterna arde cuando el primogénito decide ser pianista.
Y dejar los caminos recorridos.
Y entregarse a la estocástica.
Y planear para su propia prole
incertidumbre ad lib
Dedicarse a la música.
Hacer música.
De su vida música.
Aquí se cuenta cómo en la casa paterna, un buen día, el piano.
Y la lucha por la disciplina para estudiar.
Y entonces el padre muda muebles.
Y la televisión se mueve del cuarto de tele a la sala
donde vive el piano.
ME INVADE.
Y por la noche se estudia.
Pero se ve tele.
Pero se estudia.
Pero se ve tele.
Me distraía en todo momento pese y con y además de mi corta fuerza de voluntad.
Porque él veía tele. Y yo trataba de hacer homogéneo el touche [sic]
Y estudiaba Bach con miedo, y apretando demasiado las teclas
qué horror
¿Entonces estudiar piano equivalía a ver televisión?
con un espejo listo para ver televisión
y poco me logré concentrar... y me costaba tanto.
Hoy ABORREZCO LA TELEVISIÓN.
AQUÍ YO
Saben, no hay un solo ingeniero entre mis mejores amigos salvo mi padre y algunos ingenieros industriales. De quienes se burlan mucho, justo porque tienen poco en común con sus colegas. Bueno y mi amigo Víctor, que se saltó la barda al hacerse ingeniero y científico. Lo admiro mucho y ahora tiene un nenito.
Yo comencé a estudiar ingeniería, pero deserté por el piano. En ninguna carrera se preparan ingenieros o botarguistas o talabarteros o arquitectos para criar pianistas.
Mucho menos hijos.
Por eso quiero a mis padres como los quiero.
P.D. Gracias a y4n0 por haber notado la falta de ortografía en "aborresco".