familia + familia + ¿familia?
Para mí familia significaba familia. En mi mente aparecía en la evocación, un montoncito de personas que me conectaban a distintas partes de mi infancia, adolescencia y adultez. Familia era un acto de querencia. De codependencia. De apego con los dientes. Familia era mimetizarme temblando, con las enaguas.
Familia era la intolerancia de los primos pánboleros. Era la mesita en la esquina de la sala desbordada de porcelana barata. Quizás era el tío Rafael comiendo carne o mis preguntas endémicas sobre la tía Mary y sus dejos aristocráticos. Familia era quizás todos mis "strikes" que definían el partido, o el primo Chuchito comiendo lombrices.
Tener una, se antoja para muchos un privilegio, y su ausencia es para otros una ventaja utilísima para desafiar al mundo, gritando con autosuficiencia que -"si pude yo solo entonces, ahora también, - "nosotras siempre hemos podido solas", - "yo no necesito de nadie". Su ausencia puede servir también para buscar una familia ausente o desaparecida suplantándola con una familia de amigos. A veces con melancolía y entrega, a veces con rabia y estupidez.
Pero esta vez, familia es también otra cosa... ahora familia es acomodarse los lentes y guisar pipián, es beber michelada con piquín y mirar televisión con plenitud. Cuando familia está en el "tú", es un universo completo de significados. Familia es ahora también en el "tú" y es en el "yo"; es decir: "sabes que esta es tu casa y puedes venir cuando quieras".
Mi familia me dijo siempre cosas hermosas, pero esa no; porque no le correspondía. Esa me tocaba escucharla la primera vez en el "tú"; con papá, mamá, hermano y casa, y tienda y rancho y sombreros y modales impecables y bailes y canciones y el gato y las niñas y las primas y la serenidad y la ABUELA que brilla. Y ahora todo, conectado sólo con mi presente; con nada más. De pronto familia podía ser otra vez presente.
¿Qué clase de utopia se inventa uno? Estas presentaciones deben ocurrir mil veces por segundo en el planeta. Pero esta se me antoja perfecta.
Familias grandes...
...significan ensordecedores crecimientos semánticos. Y muchas, muchísimas ideas febriles de mi propio futuro, que se tejen como sus dedos y los míos, en un telar de listones medicinales.